jueves, 24 de agosto de 2017

Buscando en el baúl de los recuerdos



 A principios de verano, mi hermana me pidió que le buscará un libro. Y ya que estaba buscando en su casa, me acordé de mis  Barriguitas. No tuve que buscar mucho porque sabía perfectamente donde estaban. En lo alto del armario, en una caja donde mi madre me hizo guardar todo aquello que quisiera salvar de acabar en el cubo de la basura. Cuando abrí la caja me di cuenta que guardé cosas que debería haber tirado. Pero eso lo pienso ahora, hace 15 años o los que haga que empaqueté las cosas me parecieron muy importantes. 

Volvamos a las Barriguitas. Esas muñecas que nunca tuvieron nombre. Eran las Barriguitas, sin más. La mía era la de los pelos naranjas y de mi hermana las otras tres. 

Aun recuerdo cuando me la regalaron. Era mi cumpleaños, y venía un un plato hondo de plástico verde con un adorno de relleno. Mi madre se apresuró a coger el plato para usarlo en la cocina. Si ahora mismo voy y lo busco seguro que lo encuentro. Recuerdo que alguna vez le dije que era el plato-cama de mi barriguita, pero no me tuvo que hacer caso, porque el plato sigue en  la cocina a día de hoy.  La muñequita tenía un pijama blanco y naranja, que se iluminaba en la oscuridad, al igual que sus pelos. Una monada. 

El pijama se perdió porque a mí lo que me gustaba era hacerle ropa a las muñecas. No sé cuantos años tenía cuando hice la colección de modelitos que tienen puestas. Pero sí que sería pequeña. No tenía edad para coses a máquina, así que supongo que menos de 10 años. El caso es que para esa edad los modelitos están muy bien. No sé ve en el foto, pero la muñeca de la izquierda tiene un peto con una falda plisada. Un peto cosido a mano, pero no se ve un hilito, que le metí los filillos hacia dentro y todo. Bueno, y lo de los pliegues, que eso merece un premio especial, saber hacer pliegues tan chica.  La de la derecha lleva otro peto, esta vez con la falda más sencilla, pero también muy bien terminada. Las dos del centro llevan trapos con agujeros y cuerdas, que era una niña y las usaría también para jugar  y no solo para coser. 

Si hace 25 años hubiera existido youtube habría hecho cosas más elaboradas. Después de el lavado de rigor, me metí en internet y puse como hace ropa fácil de muñeca y me salieron páginas que las hacían con calcetines y en la foto está el resultado. La primera y la cuarta muñeca están vestidas con calcetines, que es muy fácil y cómodo. Y a la segunda y a la tercera me esforcé un poquito más y cogiíla aguja de crochet, que después de tanto amigurimi algo de práctica tengo . Reconozco que  la parte de arriba del 

Ganadoras

No he ganado muchos trofeos a lo largo de mi vida. Y mira que me gusta el juego. Qué feo que queda la frase anterior, me gusta jugar. Mucho mejor.  A lo que iba, que me gusta mucho mucho jugar, aunque no gane nada.

Hace bastante tiempo, más o menos por el mes de marzo, vi que se celebraba por estos lugares una carrera popular de 5,5 km. Y en ese momento pensé que sería capaz de hacerla si entrenaba. Los días pasaron y yo salí a correr. Es más, hice una carrera de 5 km y la terminé bien. El caso es que dejé de correr, pero le dije a una amiga que esa carrera existía y me dijo que la haría conmigo.

No tenía muchas ganas, pero me dispuse a entrenar después de dos meses o más sin hacer nada. Una mañana creo que corrí 4 km sola y la semana siguiente otros 4 km con mi hermano. Y ya no más, ya no había hecho  nada más.

Pero el día de la carrera se acercaba y me acordaba de mi compromiso con mi amiga, así que nos apunté. Pensando que era un evento más festivo que deportivo. Pero no. Llegué y la gente estaba calentando. Que se puede pensar que es lo normal. Pero en los eventos paseos solidarios-deportivos en los que vas andando no hace mucha falta.

Movimos un poquito las articulaciones y nos dispusimos a tomar la salida. Detrás de la primera curva nos esperaba una cuestecita que... qué menos mal que era esa sola.  Eran dos vueltas, así que la cuesta dos veces. El resto del recorrido llano, menos mal.  Después de esa primera el corazón se me iba a salir por la boca, pero seguí, porque está muy feo abandonar antes empezar. Y así, porque iba acompañada y tenía que ir más rápida hice todo el recorrido. Al llegar a meta estaba roja como un tomate y sudando como una cerdita. Pero lo hicimos bien, porque estipulamos antes de salir que teníamos que llegar en menos de 35 minutos ( eran 5,5 km) .  En la última recta se veía el marcador del tiempo 34:20 y yo le dije a mi compañera que no hacía falta correr que ya entrábamos en tiempo.

Después de pasar por meta con nuestra mejor sonrisa nos cominos un plátano y una botella de agua, estiramos un poquito y nos fuimos a casa. Quién iba a pensar que llegando de las 15 últimas personas a meta nos esperaba un premio.

A la mañana siguiente, cuando me meto en Internet a ver los resultados, pongo mi nombre y veo un 3 al lado. No le haga mucho caso y miro mi tiempo y mi ritmo. Y después miro otra vez para ver como me quedé en mi categoría. Otra vez ese tres al que no le hago caso. Como no encuentro la clasificación pongo directamente  la clasificación por categorías y allí estamos todas las corredoras de mi franja de edad. Solamente cinco personas. Y sí, yo he llegado la tercera.

Acabo de desperdiciar mi oportunidad de tener una foto en meta. Qué rabia. Se lo cuento a mi amiga, que es la medalla de plata y me dice que va  a ir a por nuestro premio. Llamó al ayuntamiento del pueblo y allí le dijeron donde llamar para preguntar . Y unos días mas tarde tenía en mi casa mi primer trofeo de running. Bien!!!!

Fricadas

Le regalaron a mi niña la Mari Fiestas. Pero ahora es Mari Veterinaria de unicornios. He decidido que el vestido rojo de brillos lo guarde para los sábados noche.

lunes, 31 de julio de 2017

Proposito realizado

1 km andando.
4 km trotando despacito, como dice la canción.
1.44 km de recuperación andando.
Para llevar 2 meses sin hacer nada no está mal.
Próxima carrera popular de 5 km. Mis aspiraciones no son hacerla en 32 minutos como la última. Pero espero marcar menos de 40 y que entre el coche escoba y yo llegue alguien. Aunque por mucho que me esfuerce, sólo el primer punto de los dos depende de mi. 

Propósitos

Como buena maestra, mis propósitos de año nuevo comienzan en septiembre. Pero éste no va a esperar tanto y quiero que empiece mañana.
Hace un par de días me compré un libro de runnin. De lo que antes era sencillamente correr. Y mañana voy a salir a correr. No es que el libro me haya iluminado especialmente. Pero da igual. Mañana empiezo a correr y ya me compraré otro libro que me enseñe mas cosas.
Escribo esto y son cerca de las dos de la madrugada. No sé si me despertaré pronto y animada.  De lo que estoy segura es que si esta mañana me hubiera levantado a correr,  ahora estaría durmiendo y no mirando internet.

miércoles, 19 de julio de 2017

Socializar

Después de muchos años voy a quedar con las amigas del instituto. Nunca nos vemos y cuando lo hacemos parece que el tiempo no hubiera pasado.

miércoles, 24 de mayo de 2017

miércoles, 17 de mayo de 2017

Juegos de cartas

Acaban de venir a mi mente los juegos de cartas que tenía cuando era pequeña . Pero no juegos de cartas de jugar. Juegos de cartas de escribir. Preciosos sobres y hojas perfumadas y floreadas que comprabas en paquetes de 10 y que luego intercambiabas con las amigas.  Y mira que en esa época se escribían cartas y yo fui de mucho escribir. Pero las hojas bonitas nunca las usaba .


Desventajas

Hay momentos en la vida, como este instante, en el que solo se ven inconvenientes. Lo que antes daba lo mismo ahora es un incordio, una espinita... una desventaja. 
Las horas no ayudan a dar claridad al asunto. Me gustaría dormir y dejar de pensar, pero no puedo.

jueves, 11 de mayo de 2017

Cambio de pensamientos

Pensamiento de hace diez años:  si alguna vez tengo un hijo quiero que se lleve muy poco con su hermano,  como mi hermano y yo. 15 meses o menos.
Pensamiento a día de hoy: mi madre tenía que andar loca con dos bebes en casa. Un recién nacido y un niño de 15 meses, lo pienso y me dan escalofríos. 

Pensamiento de hace 12 años : Mi amiga embarazada le da la teta a su hija de año y medio. Qué mujer tan rara . Cuando nazca el bebé se van a pelear por la teta.
Pensamiento a día de hoy: Mis amigas son muy buenas madres. Han dado mucha teta, han dado teta hasta estando embarazadas. Los hermanos se van a pelear por cualquier cosa. 

Pensamiento de hace 8 años: día diez de septiembre, las madres dejan a los niños en el colé y tienen las lágrimas a punto de saltar de sus ojos. Que sensibleras
Pensamiento a día de hoy : pienso en el día 1 de septiembre y me falta el aire.

martes, 2 de mayo de 2017

Sueños

Esta noche he vuelto a soñar con el examen de selectividad de inglés. Q tenía que ir a selectividad y no sabía nada porque no hacía los ejercicios de clase.
Que mal rato.
Quizá mi subconsciente me está diciendo que tengo que estudiar inglés. Porque la temática del sueño ya se repite demasiadas veces.

jueves, 30 de marzo de 2017

miércoles, 29 de marzo de 2017

Asco

No puedo evitarlo y es un sentimiento muy feo. Nunca lo había sentido así antes. Cuando empecé a ver bebes de un par de meses tomando biberones el estómago se me revolvía, me daba asco.  Recuerdo ese sabor a agua con polvos de uno de esos primeros biberones de mi hija. Mejor no haberlo probado. Pensé: Qué asco!

Y antes no era así. Los bebés me hacían sentir ternura, independientemente de lo que estuvieran comiendo.

Cuando nació mi niña tampoco fue así.  Le di el primer biberón con pena pero nunca con asco. El primero y todos los que le siguieron.

En una cafetería de un centro comercial fue la primera vez que tuve estos sentimientos encontrados. Y los compartí con mi acompañante.

- Qué pena que un niño tan chico tome biberones.
- La pena es que un niño no coma.

La respuesta fue una losa que me aplastó. Y ahora, cuando el asco sustituye a la ternura que debería sentir, me acuerdo de la contestación y miro con amor a ese bebote. 

domingo, 19 de marzo de 2017

Paisaje

Ya no miro el horizonte.  Ahora mis ojos apuntan al suelo. Como mucho a dos metros de mí. Y allí está esa personita jugueteando con el cesto de las pinzas. Podría hacer más cosas. Es más, debería hacerlas. Pero no. Aquí estoy, sentada a dos metros de ella, viendo como saca y mete las pinzas. Paralizada. Contemplando como construye sus juegos y su mundo. Contemplando la belleza y derritiéndome de amor.