viernes, 29 de abril de 2011

jueves, 28 de abril de 2011

Posibilidades

¿ Qué posibilidad hay de que la "pelotilla" de la punta del boli se te rompa mientras estás escribiendo? Ah, que nunca te ha pasado, pues a mí sí.

miércoles, 27 de abril de 2011

Da =

Estar igual con el partido y sin él. Pues eso, estar igual con él o sin él. Y el de dentro de dos semanas igual. Y dentro de dos meses igual. Igual con él que sin él. Con ellas y sin ellas.  Y el siguiente lo mismo. Y así pasa en todas las cosas un poco. Da igual. No se está mejor si ganas pero tampoco se está peor si se pierde. Da igual. Da igual ganar o perder. No luchar no da igual. Pero si ya has luchado, da igual. Tú ya puesto de tu parte, si las circunstancias no acompañan y es que no, es que no. Tú has luchado y no depende de ti. Es el mundo y la infinidad de factores que lo condicionan.
Tú no puedes dibujar las cosas a tu antojo. Imaginas cosas, pero no tienes las herramientas para plasmarlas en un papel. La imaginación te traiciona, crea colores que no puedes formar por mucho que combines los que ya posees.

Piedra, papel, tijeras y ... todo lo demás.



Felicidades.

Empresarias

Lo que son las cosas. Eso es mirar por el negocio y lo demás son tonterías. Las hay que son empresarias de los pies a la cabeza, en el sentido que miran por su negocio como nadie. Que al fin y al cabo es lo que hacen los empresarios. Hoy me han convencido que mi corte de pelo es horroroso y está mal hecho. A mi favor tengo que decir que no me gustaba mucho. Pero esos argumentos, esa poder convicción, ese espejo señalando tu cogote...  es que me han convencido de que mi corte de pelo está realmente muy mal. Pero eso sí, de una manera muy educada, incluso dulce. Yo intentaba argumentar explicando que no me veo el cogote, pero la peluquera, más diestra que una, en estas discusiones cabellísticas ha contraatacado diciendo que si nadie de los que vive conmigo me ve el trasquilón que tengo hecho. Lo dicho, que con el pelo tan corto que tengo y me lo voy a cortar más. Porque me han convencido, tienen razón, me tengo que emparejar la cabellera. Al salir de la peluquería he pensado lo que pienso siempre: Qué fácil soy de convencer, parece que me corre horchata por la venas y no sangre.

martes, 26 de abril de 2011

Cosas incompatibles:

Cenar y ver en la televisión el  CSI   .  Intentar comerte un trozo de pollo en salsa de tomate mientras ves como ese buen hombre de las gafas raras (el que abre los cuerpos) le abre la  cabeza a un tío y ves su cerebro ensangrentado. Y claro, intentas no mirar, miras tu trozo de pollo ensangrentado, ah no , que es tomate, que lo que tú comes no son vísceras. Lo dicho, intentas no mirar, pero acabas mirando y resulta que el de las gafas aun no ha terminado, ahora ha abierto el torax al pobre muñequito. Porque eso sí, sabes que es un muñequito, pero te da asco y vuelves a mirar tu trozo de pollo, que ahora parece sangrar más que antes. Haces una asimilación mental y ya no sabes donde mirar. Decides mirar el techo, el suelo, la otra pared,... hasta que por fin me dicen .- Ya puedes mirar, que se ha terminado- Y allí está, con un poco de salsa de tomate en la boca, mirando la tele tan tranquila, como si se acabará de comer algo de lo que salía en la pantalla.

domingo, 24 de abril de 2011

Envidias

En ,no sé que sitio, leí, hace no sé cuanto tiempo, una noticia, eso si lo sé, que decía que el facebook provoca depresión porque hace que comparemos nuestra triste vida con la vida de nuestros amigos (viajes fantásticos...). Si tus amigos se van a la otra parte del mundo pues ...  que voy a tener que estudiar más y mirar el facebook menos.

De vuelta.

Me llevé una maleta de cosas para dejar menos cosas aquí y me la he vuelto a traer llena. Así que estoy con los trastos que estaba. -n + n = me quedo como estaba antes de llevarme la n.

sábado, 23 de abril de 2011

23 de abril del 2011

G**gle me ha defraudado. Con los dibujitos tan bonitos que pone conmemorando cosas y hoy no han puesto nada para resaltar que es el día del libro. Me parece muy mal que conmemoren el día de la tierra, el de los enamorados, hasta el de los helados, pero el día del libro no.


Recuerdo un libro que me compraron en la feria del libro. No era el primero, de eso estoy segura, pero ha sido uno de los que más vueltas ha dado en mi casa. Eran dos libros, ambos amarillos. Uno de papiroflexia y otro de adivinanzas. Uno era de mi hermano y otro era mío, pero no recuero qué libro era de cada uno, porque lógicamente en una casa con dos niños tan iguales todo era un poco de los dos. No eran libros de leer, eran libros de "consulta" si se puede llamar así. Si quieres consultar como se hace una pajarita pues miras el libro, si quieres consultar alguna adivinanza pues mirabas el otro.(alto como un pino y pesa menos que un comino, me encantaba. Ah , es el humo)


Volviendo más atrás en el tiempo recuerdo el osito Padintón. Que iba a Londres y a no sé que más sitios, porque lógicamente, había dos libros de Padintón. Me acuerdo del de Londres. Que iba a  "Baquinjan" Palace y los cuervos lo atacaban para comerse su tarro de miel. También iba a ver las joyas de la corona. Hace dos años, cuando fui y vi los cuervos y las joyas de la corona me acordé del osito. Creo que vi el libro hace tiempo y me parece que está roto. Seguramente ya se habrá tirado. Me gustaba pintar los dibujos de los libros. Me encantaba los libros con los dibujos sin pintar. Tenían doble entretenimiento.


 Y los cuentos escogidos. No se quien los escogería, pero eran tan cursis, hablaban de princesas y de castillos, de jóvenes aventureros que iban en busca de su destino. Pero esos no me gustaban mucho. Tenían mucha letra y poco dibujo para mí.


 El primer libro de cuentos "escogidos" que me leí entero fue uno que me tocó de premio en un concurso de dibujo en la parroquia. No eran como los de mi casa, era mucho más chico, media cuartilla. Recuerdo que uno de los cuentos era de una niña que tenía un collar de perlas azules,  le pasó algo con algún desaprensivo del cuento (no recuerdo qué) y el collar acabó roto en el agua, y claro, se lo comieron los peces. Y todos se quedaron sin el collar. De los otros cuentos no me acuerdo. Pero me obligué a leerme el libro entero porque era mi premio.

Y volviendo la vista atrás tengo que hablar de la versión superreducida de Mujercitas. Que gran clásico y que reducido que estaba. Un libro de los que me gustaban. 5 renglones por página y el resto dibujo. No si en tan poco espacio hablaría de todas las hermanas u obviaría alguna. Tendría que tener siete años, porque ese verano se casaba mi primo y lo pasamos en Barcelona. Pues para entretenerme en el viaje mis padres me tuvieron que comprar el librito.(ese si que está en mi casa, que era de encuadernación buena y no lo rompí) Pues eso, tenía un bonito bolso hecho de ganchillo blanco  ( ese si que lo tengo) hecho por alguna de mis dos abuelas, no recuerdo cual . El caso es que en el bolsito de niña de siete años llevaba el libro de mujercitas y un miniabanico rosa con muñequitas. Ahora supongo que las niñas llevan el MP3 y el móvil en el bolso, pero eran otras épocas y algo tenía que meter en el bolso. Ah, tampoco había aire acondicionado, así que el abanico tenía una gran utilidad.

Volviendo, volviendo, pero no tanto, en la adolescencia ya. Ese libro de encuadernación señorial de la gran colección de clásicos de la literatura de mi padre. Esa selección de rimas de Gustavo Adolfo Becquert. Que cursi, combinados con los 20 poemas de amor y una canción desesperada de Neruda y con el Principito. Así escribía yo las cursiladas que escribía. Y para más azúcar en mis composiciones poéticas estaban las profundas canciones de Alejandro Sanz.

Y podría seguir y seguir con mi homenaje personal al día del libro.


NOTA: He encontrado mi libro de mujercitas, está misteriosamente nuevo y no era tan corto como pensaba. Junto a él otro de la misma colección "Corazón".  Comprados juntos, casi seguro. Pero ahora tengo una gran duda. Con lo cursi que son los dos libros ¿ cuál era el "mío" y cual era del "de mi hermano"?

Cosas incomprensibles


Gastarse 450 euros en perro que defeca y se le quedan pegados sus excrementos en el largo pelaje. Y ahí va el animalito, saltando y correteando por todo la casa, totalmente ajeno a que tiene un “regalito” pegado su fino y delicado pelaje.

-o-o-o-o-o-


Ver en la procesión al cura que me dio la primera comunión. Que hace ya 21 años del feliz acontecimiento. Y caer en la cuenta de que en ese momento ya era una persona mayor, de edad avanzada, puede que incluso jubilado de sus tareas docentes. Lo que me hace preguntarme dos cosas. ¿Qué edad tendrá ahora el señor? Y la más inquietante ¿ a qué edad se jubila un cura de sus obligaciones eclesiásticas?.

viernes, 22 de abril de 2011

Preguntas del millón

- Qué se dice ¿la procesión se disuelve?  
- No,  la procesión se "defarata"
- Será desbarata
- Pues eso, que se "farata"
- Vamos a mirarlo en la RAE.

Dichos desafortunados.

Hoy me han dicho que las mujeres solo son atractivas  de los 18 años a los 24 , que después comienza una época de decadencia y dejadez (uffff, bomba a  mi autoestima). Yo, como soy una persona adulta (que tiene más de 24 años, aunque no considero estar en esa época) he respondido como tal. He contraatacado diciendo que  una persona tan bajita no podía opinar sobre atractivos personales.  Que yo por lo menos tuve una época de esplendor, él siempre fue bajito. Muy guapo, pero bajito.  Defensa por contraataque. Cómo se pueden decir esas cosas, y no me refiero a las que dije yo. Aunque, pensándolo bien, ninguno de los dos se comporto como adulto en esa conversación. La próxima vez que lo vea me limitaré a mirar lo bonico que es y mejor no entablar ningún diálogo.

Empatía.

Estoy esperimentando una sensación de empatía. Ahora sé como se sienten esas criaturitas cuando les decía lo que era una media, una moda y una mediana. Como me miraban. Esas caritas de desconcierto, de no entender nada, de estupor y de pérdida. Ahora sé que yo tampoco sé nada. Y si me mirara en un espejo podría ver sus caras reflejas en la mía. Hay cosas que no logro entender, pero que continuaré leyendo.

jueves, 21 de abril de 2011

Haciendo tiempo

...

Llueve

Llueve.
Aun no es tarde, pero la borrasca hace que parezca que la noche está apunto de llegar.
El día es gris como mis sensaciones.
Sensación de vacío que llena mi pecho.
La lluvia me trae melancolía.
Pensativa, tumbada en mi cama e intentado describir sensaciones.
A lo lejos una mesa con papeles, yo debería estar ahí.
Dejo de escuchar la lluvia.
¿me dejarán también mis sensaciones?
¿se las llevarán las nubes lejos de mi cabeza?
Cierro los ojos, respiro profundamente.
Estoy viva.
¿Qué más se puede pedir?
Escucho mi respiración, confundiéndose con ella el ventilador del ordenador.
Máquina y persona una sobre otra.
Vuelve a llover.
Vuelven las sensaciones.
Tengo que moverme pero no puedo.
Esta maldita cama me atrapa.
La melancolía me atrapa.
Las sensaciones no me dejan avanzar.
Estanca mi capacidad de acción y frenan mi vida. 
Pero no. 
Respiro.
Aun estoy viva.

Frases de azucarillo

miércoles, 20 de abril de 2011

Temas.

“La lecto-escritura no es una capacidad cerrada, que se aprenda de forma definitiva; su dominio nunca es total, es un proceso continuo y constante de aprendizaje”

Fuente: tema 18 el fomento lector, entre otras cosas más. Tecnos*ubia.


Pues lo dicho, a seguir aprendiendo. 




Leer los blog de los demás y escribir en el mío me hacen seguir aprendiendo. Cuando comencé a escribir en el blog pregunté, no recuerdo si a A o a B, que qué le parecía mi blog y su respuesta fue que tenía que seguir escribiendo y eso fué lo que hice. Respecto a lo demás tampoco importa tanto. 

Cosas que pasan...

Mi treinta cumpleaños me ha hecho pasar de llevar un bolso de Yoli poligonera a tener a tener dos bolsos de piel. Curiosamente los dos rojos y los dos del mismo tamaño.

NOTA: Ahora los zapatos rojos se convierten en una necesidad imperiosa.







La influencia femenina se nota en los regalos de cumpleaños. No es lo mismo regalar una piedra ( preciosa, pero al fin y al cabo piedra) que un bolso de diseño. No es lo mismo.




Estos ángeles son mucho más amables que mis Martinicos. 

"No deberíamos tenerle ningún miedo a los pequeños seres, tejidos casi de sombra, que nos visitan por la noche, que nos hacen perder pequeños objetos. Es muy poco lo que piden, ni siquiera pudieron pedir. No nos fastidian con sus ruidos, no nos hacen angustiarnos por su salud. Vienen en silencio, a recordarnos que pudieron ser, y se limitan a pedirnos en préstamo los juguetes que no tuvieron. Pienso que somos afortunados si nos conceden el honor de ser testigos de su inquietud muda. De verdad que lo creo."

Autoficción







Entrenando la mano para correr mucho, correr tanto porque no puedo comprimir el contenido. Por mucho que resumas siempre pones más cosas de las que deberías. Que absurda es la vida, mejor sería estudiar menos. Pero no puedes, porque piensas que puedes olvidar algo de lo que has estudiado y quedarte floja. Tontería pues, porque si se te olvida algo lo puedes rellenar con otra cosas. Siempre hay algo que poner, algo que expandir, siempre hay cosas. Es tan sencillo todo. Para mí y para las 30.000 o las personas que seamos. Tan absurdo que se me quitan las ganas de estudiar y me pongo a escribir. Tan absurdo que me hace plantearme el por qué tanto tiempo. Quizá sea mi mediocridad no me permita destacar entre tanta gente preparada.

Cosas curiosas y gente mentirosa.

Pues no tenían nada que ver con los espíritus, aunque si que te esconden las cosas.

Aquí   

 

Más información (todo está en internet)

 "El Duende Martinico

El duende castellano por excelencia. Ácrata, agitador profesional, que lleva el desorden y la subversión en las viviendas donde desarrolla sus actividades caseras, El más popular y extendido es este “Martinico”, “Martinillo” o “Martín” al que se le ha descrito generalmente como rechoncho, rabón, algo diablejo, de estatura tirando a chaparro (casi aspecto simiesco). Bastante inestable emocionalmente (pues son legendarios sus cabreos cuando es importunado); generoso, solidario con los hombres y mujeres, a los que no duda en dar mano en caso de necesidad, como de gastarle las peores j
ugarretas. Tiene peligrosos y secretos poderes que utiliza para transmutarse en animal (motivo por el cual algunos autores los emparentan, en forma lejana, con las hadas). Su color preferido es el rojo.
Posee extrema debilidad por aparecer con hábitos de fraile. En un relato [3] donde se presenta una familia de hidalgos preparándose para mudarse a Valladolid (debido a las “bromas” del Martinico) descubren como éste (descrito como “frailecillo pequeño”), se les aparece con el “equipaje” al hombro, uniéndose así a la comitiva. Por lo que se le puede relacionar con el duende “Motilón” o “Mochilón” . Ser fantástico de la familia de los duendes vestido de frailón o frailuco, con grandes hábitos y cubierta la cabeza y parte del rostro con la capucha del hábito, donde en el fondo brillaban unos ojos terroríficos que despedían llamas y dejaban mudos de espanto"

Fuente:wikipedia

martes, 19 de abril de 2011

Noches.

Pues no sé que poner, se me terminan las ideas, las del blog y las mías propias. Mejor me acuesto.Mañana será otro día. Otro día para tomar decisiones acertadas y equivocadas.

¿Puedo ayudarle en algo?

Entro en la tienda decidida. Sé lo que quiero, solo es un comprar un botecito y termino las compras de la mañana. Empiezo a mirar por las estanterías y viene la amable dependienta con la pregunta de millón: ¿Puedo ayudarle en algo?, y yo pienso que claro que me puede ayudar a buscar lo quiero comprar. Se lo pido y amablemente la muchacha me acompaña hasta la estantería en la que está. Curiosamente está justo detrás de mí. Eso pasa, tanto buscar las cosas y no las ves de cerca que las tienes. Le doy las gracias a la dependienta y me informa que tiene un descuento del diez por ciento. Hago un rápido cálculo mental: Si costaba doce euros, ahora costará once euros y algo. Da igual , una rebaja es una rebaja. Me dirijo decidida a la caja, pero hay algo que me impide avanzar. ¿un muro invisible? ¿una cuerda?. No, es la dependienta soltándome una retaila infinita de todas las maravillosas cosas que tienen en oferta. Y ahora viene la conversación de besugos.

- Tenemos un 30 % de descuento en M.
- Es que no me hace falta nada de eso, solo quiero lo que llevo.
- ¿seguro? En d. hay un 20 por ciento de descuento. ¿no te hace falta nada?
- No, si solo quiero esto.

Y pienso que lo que quiero es salir de la tienda, pero me ametralla otra vez con una lista infinita de productos rebajados. Y dale que te dale. Cuando consigo deshacerme de la dependienta y pienso que todo ha terminado me encuentro frente a frente con la cajera. Mucho más peligrosa. Siempre consigue endosarme cosas que no necesito, y no una cosa, varias cosas. Que por supuesto no me hacen falta. Me dice que es muy barato y que tiene un dos por uno. Qué es estupendísimo y maravilloso. Pero yo le digo que no me convence. Maldita mi reacción. Me contesta con la respuesta del millón – Pero si yo lo uso y me va genial...- Y piensas que es imposible, que ninguna dependienta puede usar regularmente todas las cosas que venden, pero eso sí, si le preguntas si es bueno te responden que es ideal, que ellas lo usan ( todo, todo, no van a tener cara para tanta crema).Por supuesto, si le preguntas por lo mismo de otra marca, en el pasado lo usaban y como no, de los dos, siempre es mejor el má caro. Después de deshacerme de la cajera salí muy contenta de la tienda. Solo con un bote, el que me hacía falta, pero al llegar a mi casa caigo en la cuenta que me queda muy poquito maquillaje de esos que estaban al 30% descuento y que valen sobre 15 euros, calculo rápido ( sobre cuatro euros) y me lamento por no haber sido débil y haber aprovechado la oferta. Si es que no se puede acertar siempre con nuestras acciones. Ni en la compras ni en la vida en general. Nunca sabes si lo que haces es lo correcto, a veces, no sabes ni lo que es apropiado y lo que no. Lo que te conviene y lo que no te conviene.

lunes, 18 de abril de 2011

pensamientos varios

Ahora no me salen los lagartos. Tenía que haber sido el lagarto primero y la entrada después. Ahora la que necesita el tutorial soy yo. Casi a la una de la madrugada desisto. Me voy a la cama. 

Más cosas incomprensibles: ¿Por qué me pican las orejas tanto si los pendientes son del más noble de los metales?

Último pensamiento del día: La gente debería medir un poco más las palabras. Puedes pensar como quieras, pero en las palabras hay que intentar ser un poco más politicamente correcto. 

domingo, 17 de abril de 2011

Lagartos.

Hoy ha venido el lagarto Guancho. Como todos los domingos de ramos el lagarto Guancho nos ha visitado y ha venido a comer dedos de niños. Ya no se come mi dedo. Es más, son mis dedos los que hacen al lagarto. Cómo han cambiado las cosas. Quiero poner un tutorial para realizar un lagarto, pero va a ser complicado, mejor pongo una foto.

Patosa.

Comentarios desafortunados que se hacen sin pensar mucho. 
NOTA: Tengo que pasar las palabras por el filtro de la mente.
NOTA 2 : Hablar más rápido que pensar es un gran problema. 
NOTA 3: Mi arrepentimiento verbal oral no sirve para nada ¿el escrito será más efectivo?

Pensamientos varios.

I

Cuando quieres hablar y no te dejan sientes un ahogo que te impediría hablar aunque te dejaran.

II

Recuerdo cuando me pusieron mis primeras gafas. No me supuso ningún trauma a pesar de ser en mi más tierna adolescencia. Deseaba tener gafitas, cosas raras que se desean con quince años. Salí de la óptica y pasee por las calles que siempre había paseado antes, pero aquel mediodía todo era diferente. Parecía que habían limpiado todo. Aun recuerdo, como si fuera ayer, el blanco tan blanco de las fachadas de las casas. El agua cristalina de la fuente del pueblo. El azul del cielo. Recuerdo que alguien, no sé quién, me saludo y que yo no lo vi porque iba embobada mirando lo limpio que estaba todo con mis gafas nuevas, y que le dije: “ Perdona, es que no te he visto, es que tengo gafas nuevas, ¿ves?” . Recuerdo también la última vez que fui al cine sin mis gafas. “Vi” entrevista con el vampiro. Lo entrecomillo porque no me enteré de la película, se lo achaqué a que estaba lejos y a que la película, lógicamente al ser de vampiros, era de noche siempre. Pero no la vi. Intento recordar cual fue la primera con gafas y no lo recuerdo. Entrevista con el vampiro será significativa porque fue a partir de esa película cuando decidí que no veía y que tenía que ir a la óptica. Mi problema de visión sigue en aumento, el señor de la óptica me ha dicho que es de estudiar ( no me queda nada, qué lástima), el caso es que ayer recogí mis gafas nuevas recién graduadas y volví a ver el mundo perfectamente limpio y aseado.

III

Qué alegría me da leer cosas y ver que me las sé.

IV

Ya he comido caracoles, que ricos. Acompañados de sus correspondientes cervecitas.

V

Qué pronto se me pasan los enfados. Pero me dan impulsos que me hacen irme a mi casa, aunque sea sábado.

VI

Vestidos rosas y tacones para lucir el domingo de ramos. Espero que no haga frío, que no tengo plan B.

VII

¿Las personas altas imponen? No, eso tienen que ser pensamientos de bajitos.

VIII

Ayer vino a mí todo el saber matemático. Me sentí muy afortunada, todo el conocimiento se abalanzó sobre mi persona. Que afortunada que me siento.
¿Qué me paso?. Una estantería de conocimiento matemático se me cayó encima.
Consecuencia imaginaria: Sé muchas matemáticas.
Consecuencia real: Dos morados en el brazo.


IX

Yo no escondía los diarios debajo del cajón , porque no tenía doble fondo. Pero lo escondía en el espacio que quedaba detrás del cajón. El blog no lo escondo. Es mi superfacebook. Pero tampoco doy mucho la dirección. Si el blog estuviera debajo el cajón creo que no pondría más cosas pero si que dejaría caer algún que otro nombre y alguna que otra historia de alguna persona que no sea yo.
X

Lo que me impulsa con más fuerza a escribir en esta pared no es que la gente lo pueda leer cuando pase, es que yo lo pueda releer dentro de algún tiempo.


sábado, 16 de abril de 2011

Mañana de compras absurdas.


Mañana de paseo familiar y compras absurdas.  “Necesitaba” unos zapatos rojos, que por supuesto, no me he comprado.  Para aprovechar el viaje he adquirido unos bonitos zapatos del color indescriptible de mi vestido nuevo. Yo pensaba que era de color rosa, pero tras leer atentamente la etiqueta del vestido, he descubierto  un color que tuvieron que crear ayer, porque el rosa un poquito sucio es denominado color maquillaje. Aunque dudo mucho que nadie se puede maquillar con ese color, que más limpio, más sucio o más asalmonado,  no deja de ser rosa.  Así que he comprado unos “cómodos” zapatos color maquillaje para estar perfectamente  conjuntada cuando me ponga mi vestido del mismo color.  Por supuesto,  ambas cosas resaltarán mi espectacular moreno. 
Definición de cómodo:  8,5 centímetros de tacón finísimo combinado astutamente con unas plantillas blanditas “antidolor” . Qué ya podrían nacer zapatos de tacón con los amortiguadores incorporados.  
Para terminar el conjunto de domingo de ramos, que estoy en un pueblo y hay que salir elegante y con ropa nueva, me he comprado unas bonitas medias con un dibujito. Las cuales he roto  mientras comprobaba, ya en casa, que no estaban rotas.  En fin, cosas que pasan, por lo menos a mí.

Tiempo.

Tantas cosas para perder el tiempo y qué poco tiempo para perder. Quiero vacaciones mentales.

jueves, 14 de abril de 2011

Y ya van cinco primaveras.

Adiós plumas, mantas, franelas, panas, paños, guates, gorros, bufandas y demás artículos invernales. Dejáis mi hogar. Ahora vendrán a poblar mi armario el lino, el algodón, los vestidos fresquitos y las camisetas de tirantes. Se cambia el armario y se pasa la estación, se pasa el invierno, se pasa el año y se pasa la vida entera. La vida se pasa pensando y cambiando, cambiando y pensando. Y ya va otro año más. Y son cinco. Parece que fue ayer porque siempre es lo mismo, la misma incertidumbre, los mismos nervios y las mismas inquietudes. Cada año me depara cosas semejantes . Mismos proyectos . Primaveras semejantes en el sol y distintas en el paisaje. ¿Inconveniente? Mejor verlo como una ventaja, una manera de continuar creciendo y aprendiendo. Aprender bajo el mismo sol que me calienta junto a distintas cosas y distinta gente. El mismo sol que me calentará la espalda el año que viene dónde el destino me coloque.

miércoles, 13 de abril de 2011

Constancia.

La inconstancia va a hacerme perder todo lo ganado. Cuatro kilos de peso en la barra y como una rosa. Pero faltando hoy y faltando la semana que viene esos cuatro kilos no se van a poder llevar. Lo sé. Volveremos a empezar de cero. Como se empieza de cero tantas veces.

martes, 12 de abril de 2011

Viajes.

Contando los días, ya casi contando las horas. Terminando las tareas pendientes y con muchas ganas de partir. Montón de maletas, la mayoría de las cosas para no volver, cosas nuevas que traer y cosas de ida y vuelta. Otros aires y otra gente me esperan. Me espera una olla llena de bichitos con concha y cuernos, a los que acompañaré con una cerveza para que no se sientan solos. Me esperan muchos días para poder dedicar por entero a mi preocupación principal. Me esperan muchas personas, algunas me desean ver y otras no. Me espera una fiesta loca de jueves santo, con su cenita,su té caliente y después no me iré a casita, como siempre, después vendrán las copas y el pub, y si nos animamos mucho, mucho, mucho puede que me espere hasta la discoteca. Cuántas cositas me esperan, mejor no contar el tiempo y dejar simplemente que pase. Ahora a volver a las ocupaciones.

lunes, 11 de abril de 2011

Bombillas.

Se me ha “roto” una bombilla en la mano. El casquillo se ha quedado en la lámpara y la bombilla en mi mano, menos mal que no se ha roto. Plomos saltados y susto en el cuerpo.

Hoy me he dado cuenta que el día que repartieron el equilibrio yo no debería estar. Se necesita una concentración y una quietud que se ve que yo no tengo. Pelotas gigantes asesinas que te hacen recordar lo torpe que puedes llegar a ser.

Que pocas cosas relevantes me pasan. Voy a tener que poner yo también la carta de ajuste.

domingo, 10 de abril de 2011

Primaveras...

La primavera altera. Altera a todo el mundo. Los días son más largos, hace más calor, te da la astenia primaveral o lo que siempre hemos llamado pereza de hacer las cosas. Parece que hasta te cueste más trabajo levantar los pies del suelo. Cuesta caminar.

Pero esta entrada no es para decir que yo tenga pereza. Que misteriosamente, no lo diremos muy alto, este año no tengo. Es para decir que mi ordenador portátil, encima de la mesa (que no soy yo, que le puedo transmitir calor corporal) alcanza los 70 ºC. Es tan fuerte, me da la sensación de que cualquier día de estos, cuando lo tenga en mi cama, me van a empezar a arder las sábanas. Yo no necesito calentador de cama. Pongo el portátil dónde van después los pies y ya los tengo calentitos para toda la noche. Cuando ahora quite el ordenador de la mesa pongo un vaso con agua donde estaba y me sale la infusión preparada. Me voy a tener que comprar otro, pero es que me da una penica...

Viento.

Es importante para las personas sentir el contacto y la presencia de los seres a los quieres. En ocasiones no hace falta decir nada para calmar un poco la pena, creo que con estar es suficiente. En estos tiempos de escribir al viento y airear los sentimientos por Internet necesitamos más que nunca una mano amiga que te toque el hombro y te diga que aquí está.

Conexiones.

Conexión puñetera de Internet que no me deja publicar mis entradas.

Bautizos

Qué tendrá el caminar , que quien lo prueba se queda con ganas de repetir. Qué tendrá el campo y los senderos que llenan las mañanas domingueras de tantas personas. Qué tendrán. No lo sé, pero a mi también me gustan.

sábado, 9 de abril de 2011

Miedos

Hoy me ha invadido una sensación de miedo y de angustia. La verdad, es que está sensación me acompaña demasiadas veces, muchas más de las que yo quisiera. Miedos racionales y miedos irracionales. Miedos con fundamento y miedos sin fundamentar. Miedos y más miedos. Y la vida va pasando, pero ellos no se van. Se quedan debajo de mi pecho,oprimiéndolo, haciéndome un nudo en el corazón.

Tengo miedo de las cosas, de las que pasan y de las que no pasan y de las que pueden pasar. Miedo de la gente que conozco, de la que conocí, de la que no conoceré nunca y de la que olvidé. Miedo de que me la jueguen y de que no jueguen conmigo.

Pero si me preguntas, si alguna vez me conoces y me preguntas: - “¿ Y no te da miedo?”- Mi respuesta será siempre la misma:- “No, ¿de qué he de tener miedo?” Y tú te irás pensando que has conocido a una persona muy valiente, una persona hecha y derecha.

Aforismos (plagio)

A mí tampoco.

Pajarillos.

Pajarillos y solecito, que mala combinación si tienes cosas que hacer. Tengo que dejar a los bichitos de mi azotea tranquilos. Supongo que no todos los pájaros pasan por mi ventana, pero yo estucho a todos los que pasan.

viernes, 8 de abril de 2011

Señales.

Soy una persona muy distraída, tan despistada soy que no veo las señales. Tengo que estar más atenta más atenta a ellas, porque de no ser así... voy a dejar el coche redondo.

Florecillas.

Si ya tienes una X y ya tienes una Y y tienes que hacer una regla de tres con la X, ¿Cómo ponerle a lo que tienes que resolver? ¿Florecilla? Me dicen que no es serio, llamemos Z a mi florecilla.

jueves, 7 de abril de 2011

Palabras que vuelan.

Palabras hermosas que se las lleva el viento. Blog que se caen.
Discúlpeme usted, que sus razones tendrá, pero es una pena.

Televisiones.

Ha vuelto la cajita tonta a mi casa. Pero no, no estoy recibiéndola, no. Han venido ha entretenerme de mis funciones con helados. Y mirando internet, claro está. Qué mala es la gente y como se pasa. Internet no necesita filtro, lo necesita la gente en sus comentarios.

Café

Hay que cambiar el café por la tila. Volví al café queriendo romper con esta maldita astenia primaveral pero estoy tan alterada que me rozan y del salto que pego puedo tocar el techo. Estoy tan sensible que me llega a molestar todo lo que pasa a mi alrededor. Hasta me parece ver malas intenciones donde seguro que no las hay.Eso esperemos.

miércoles, 6 de abril de 2011

Música.


Detrás de la tiza

Pequeñita.

Que graciosa. Tan educadita y callada. Repitiendo todo lo que hacían las mayores. Con su ropa de deporte y su barrita de madera. Con su carilla de concentración, mirando con mucha atención, con esos ojozos tan abiertos, y repitiéndolo todo tan correctamente. Al terminar me ha dejado fría. Yo, como cada día, he hecho una bolita con la toalla y la he metido en la mochila. La pequeña alumna la ha doblado perfectamente y la ha guardado en su mochilita. Toda una estupenda señorita de cinco años.Tendremos que aprender de ella.

Mañanas

Hay mañanas, como hoy, en las que solo le apetece a una seguir durmiendo. Que sueño.

lunes, 4 de abril de 2011

Frases célebres.


“ Hay gente que gasta toda su energía en combinar el pañuelo y el bolsito” 

Doña R.  Yo quiero ser como ella, qué gran mujer.

domingo, 3 de abril de 2011

Consonancias.

La disonancia es un intervalo que es definido por las reglas de la armonía como "desagradable" al oído. Se la suele definir también como consonancia lejana, al ser sonidos armónicos lejanos.
Los intervalos entendidos como disonancias son la cuarta aumentada (tritono), segunda menor, segunda mayor, séptima menor y séptima mayor.

Wikipedia. 

No recordaba las cuartas, sí las segundas y las séptimas. Tanto que sabías de algo y se te va borrando poco a poco, hasta que no logras recordas si alguna vez lo estudiaste. Tantas tardes buscando consonancias, entre intervalos y acordes. Siempre trampeaba con mi guitarra, ella me decía cuáles eran disonantes y cuales consonantes sin necesidad de contar y saber armonía. Esas cadencias perfectas, conocidas tambien como chim púm. Qué tiempos aquellos de musiquita y que poco me queda de ellos.

Y dame cervecita y caracoles.

Primavera con cervezas y caracoles.

Principitoss

Din don, tocan al timbre. Me despierto de mi dulce siesta y voy a preguntar quién es, con la seguridad de que es una equivocación, no espero a nadie. Pregunto: - ¿Quién es? Y una vocecita de niño me responde con otra pregunta:- ¿ Quién eres tú?. Me quedo un poco atónita y vuelvo a formular mi pregunta y la vocecita la suya. Así por lo menos unas cinco interminables veces. A la sexta vez, he cansado a la vocecita que me ha respondido – Yo soy un niño, ¿y tú?. Y yo... pues he respondido con la única respuesta posible. - Pues yo soy una persona mayor, y considero que te deberías ir con tus padres y dejar de tocar en las casas ajenas.
Después he pensado que ha sido el Principito el que ha podido tocar a mi puerta, y mira el poquito caso que le he hecho. Quizá haya sido una señal de la providencia, para despertarme y que me ponga a estudiar. Tema 4, si sale esa bolita ha sido seguro el Principito el que tocó a mi puerta esta tarde. Me voy a lo mío.

Uf, cuando relea ésto pensaré que se me va la cabeza por momentos.

sábado, 2 de abril de 2011

Hormiguitas.

Como en un cuadro de Hopper la claridad entraba por la ventana. La excusa era aprovechar la luz natural. El motivo real: ver personas pequeñitas como hormigas en sus quehaceres. Curiosidad, puede que una poca. Quizá solamente buscaba compartir la felicidad ajena y hacerla un poco suya.

Bronce.

Sólo me he llevado la medalla de bronce.

viernes, 1 de abril de 2011

Jaime de Cristal. (Rodari)

  En una lejana ciudad nació en cierta ocasión un niño que era transparente. Se podía ver a través de sus miembros como se ve a través del aire y del agua. Era de carne y hueso y parecía de vidrio, y si se caía no se rompía en mil pedazos, sino que, como máximo, se hacía un chichón transparente en la frente.

   Se veía latir su corazón y se veían sus pensamientos, inquietos como los peces de colores en su pecera.

   Una vez el niño dijo una mentira, por equivocación, y la gente vio inmediatamente algo como una bolita de fuego a través de su frente; dijo la verdad, y la bolita de fuego desapareció. Durante el resto de su vida no volvió a decir más mentiras.

   En otra ocasión, un amigo le confió un secreto y todos vieron inmediatamente algo como una bolita negra que giraba ininterrumpidamente dentro de su pecho, y el secreto dejó de serlo.

   El niño creció, se hizo un muchachote, luego hombre, y todos podían leer sus pensamientos, y cuando se le hacía una pregunta adivinaban su respuesta antes de que abriera la boca.

   Se llamaba Jaime, pero la gente le llamaba Jaime de Cristal, y lo apreciaban por su lealtad, y a su lado todos se volvían amables.

   Desgraciadamente, un día subió al gobierno de aquel país un feroz dictador y comenzó entonces un período de opresiones, de injusticias y de miseria para el pueblo. El que osaba protestar desaparecía sin dejar huella. El que se rebelaba era fusilado. Los pobres eran perseguidos, humillados y ofendidos de cien maneras. La gente callaba y aguantaba, temerosa de las consecuencias.

   Pero Jaime no podía callar. Aunque no abriese la boca, sus pensamientos hablaban por él: era transparente y todos leían en su frente sus pensamientos de desdén y de condena a las injusticias y violencias del tirano. Luego, a escondidas, la gente comentaba los pensamientos de Jaime y así renacía en ellos la esperanza.

   El tirano hizo detener a Jaime de Cristal y ordenó que lo encerraran en la más oscura de las prisiones.

   Pero entonces sucedió algo extraordinario. Las paredes de la celda en que había sido encerrado Jaime se volvieron transparentes, y luego también las paredes del edificio, y finalmente también los muros exteriores de la prisión. La gente que pasaba cerca de la cárcel veía a Jaime sentado en su taburete, como si la prisión fuese también de cristal, y continuaban leyendo sus pensamientos. Por la noche la prisión esparcía a su alrededor una gran luminosidad y el tirano hacía cerrar todas las cortinas de su palacio para no verla, pero ni así conseguía dormir. Incluso estando encarcelado, Jaime de Cristal era más poderoso que él, porque la verdad es más poderosa que cualquier otra cosa, más luminosa que el día, más terrible que un huracán.

                         Gianni Rodari. Cuentos por teléfono. Editorial Juventud.