La semana del crucero del Corte Inglés dura un mes y el viernes negro tres días.
viernes, 27 de noviembre de 2015
domingo, 22 de noviembre de 2015
22 \ 11 \ 15
Día de la música. Aniversarios que me recuerdan que hace 10 años fue la primera que entré en un colegio.
Cierro los ojos y parace que ha pasado un momento. Pero no, han sido 10 años. Con todos sus días, todos sus coles y sobre todo con cada uno de las niñas y niños que han pasado por mi clases. ¿ alguno se acordadará de mí?
sábado, 26 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
viernes, 17 de julio de 2015
El amor en los tiempos del cólera.
Después de 10 o 15 años, aproximadamente, he vuelto a coger el libro. Leí la casa de los espíritus y 100 años de soledad y como me gustaron me decidí a leerlo. Pero no me gustó y lo dejé olvidado con todos los medios libros que empecé en algún momento de mi vida.
Ahora si lo he terminado y me ha gustado.
martes, 14 de julio de 2015
martes, 7 de julio de 2015
Cara de cuadro
Confundir milanesa con miloja y quedarse con cara de cuadro cuando te ponen el plato.
martes, 30 de junio de 2015
Recuerdos de la adolescencia
Poema 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Poema XX de Pablo Neruda