viernes, 18 de febrero de 2011

Cabezonerías femeninas


Hace un par de semanas salí de rebajas. No necesitaba nada. Pero tenía ganas de salir del “agujero” y pasearme. Después de un rato de coche, mucho más largo de lo que me esperaba, llegué. Como una loca mirando perchas y perchas y buscando las ofertas. Me dijeron que miro todas las perchas, y yo respondí que sí. Como no mirarlas, si yo había ido principalmente a mirar y a pasearme. Después de mirar bastantes tiendas, y de comprar más cosas, que por supuesto no necesitaba, encontré los pantalones de la discordia. Unos bonitos pantalones cortos de invierno ( incoherencia térmica, si son de invierno no tendrían que ser cortos) . Unos pantalones preciosos, que no necesito, de color beige. Me los pruebo, que bien me quedan , que bonicos que son, que baratos están ( 8,95 €) … Tras este cúmulo de factores me los tengo que comprar. Aunque por supuesto no los necesito. Ya tengo más incoherentes pantalones cortos de invierno y no me los pongo nunca, soy demasiado friolera. Pero es esas cosas no pienso, me los compro y me voy tan feliz a mi casa. Ya mismo se pasa el invierno y no me puedo poner los pantalones cortos de invierno, porque son cortos y de tela gorda. Así que decido ponérmelos. El color beige no pega con ninguna camiseta ni camisa de las que tengo. Ni oscura, ni blanca, ni roja, ni morada... nada, tengo que comprar una camisa que le combine al asqueroso color beige de mis pantalones nuevos. Pienso en las medias ( para salvar el frío de la incoherencia térmica) y tampoco me quedan bien ninguna. Las negras son muy oscuras para el color tan claro del pantalón y las claras quedan muy feas porque son del color de los pantalones. De rayas ni pensarlo, los pantalones son demasiado cortos y se me ve mucho trozo de pierna floreada y quedan muy feos. Malditos pantalones color beige . Tampoco me quedan tan bien , puede que haya engordado de no ir al gimnasio en tanto tiempo o que no me quedaran tan bien como pensaba y solo fuera una fiebre compradora. El caso es que mañana me tengo que comprar una camisa que le venga bien al color, que seguro que no la encuentro, y si la encuentro es cara. Y unas medias con el mismo propósito, que serán igualmente caras. Así que para poder ponerme mis pantaloncitos color caca tengo que pasarme otro día de compras buscando una camisa, un jersey y unas medias que le vengan bien. Con lo que mis baratos pantalones no son baratos porque hay que sumarle los 20 € de la camisa y los 10 € de las medias. A efectos prácticos, entre los complementos, la gasolina y la comida me he podido gastar unos 60 euros en los pantaloncitos que me pondré una o ninguna vez.

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