domingo, 10 de abril de 2011

Primaveras...

La primavera altera. Altera a todo el mundo. Los días son más largos, hace más calor, te da la astenia primaveral o lo que siempre hemos llamado pereza de hacer las cosas. Parece que hasta te cueste más trabajo levantar los pies del suelo. Cuesta caminar.

Pero esta entrada no es para decir que yo tenga pereza. Que misteriosamente, no lo diremos muy alto, este año no tengo. Es para decir que mi ordenador portátil, encima de la mesa (que no soy yo, que le puedo transmitir calor corporal) alcanza los 70 ºC. Es tan fuerte, me da la sensación de que cualquier día de estos, cuando lo tenga en mi cama, me van a empezar a arder las sábanas. Yo no necesito calentador de cama. Pongo el portátil dónde van después los pies y ya los tengo calentitos para toda la noche. Cuando ahora quite el ordenador de la mesa pongo un vaso con agua donde estaba y me sale la infusión preparada. Me voy a tener que comprar otro, pero es que me da una penica...

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