Una vez me dijeron, que tú no te escuchas cómo te escuchan los demás. Y tienen mucha razón. Tú te escuchas por dentro de la cabeza. El sonido no tienen que salir de tu cabeza y cuando las personas te escuchan el sonido pasa por el aire. Es distinto. Cuando te grabas y te escuchas, piensas ¿ esa soy yo? Y sí, eres tú, no eres la tú que tú escuchas, pero sí eres la tú que escuchan los demás. Supongo que escucharse a uno mismo será como intentar escuchar el silencio: Imposible. Siempre nos acompañará el sonido de nuestra respiración, los latidos del corazón y el fluir de la sangre.Lo dicho, que he escuchado mi voz grabada y he pensado: ¿ esa soy yo?, pobrecitos los demás, que tienen que escuchar siempre esa voz tan llena de essssesssss.
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